Aunque es importante hacer ejercicio con regularidad para mantener la salud, ciertas actividades pueden dañar los dientes. La práctica deportiva puede ser agresiva para los dientes, pero el uso de un protector bucal puede reducir el riesgo de sufrir daños graves. Hay tres tipos de protectores bucales que puedes comprar. Cada tipo tiene sus propias características y ventajas. El protector bucal comprado en la tienda es el más popular. Estos protectores vienen preformados y en tallas pequeña, mediana y grande. Aunque son prácticos, no se ajustan a la medida de tu boca.
También puedes comprar protectores bucales que se amoldan en casa: basta con sumergirlos en agua hirviendo para ablandarlos y, a continuación, moldearlos sobre los dientes para que se adapten a su forma. Sin embargo, este tipo de protectores pueden quedar holgados o incluso salirse mientras los llevas puestos.
La tercera opción es que tu dentista te haga un protector bucal a medida. Los protectores a medida son un poco más caros, pero resultan más cómodos y ofrecen la mejor protección contra las lesiones.

El Dr. Omar Villavicencio es un dentista general y estético comprometido que ejerce en People First Dentistry, en Miami, y está especializado en odontología preventiva centrada en el paciente, así como en odontología de urgencias, estética, restauradora y de implantes.